4/9/10

¿Qué es un momento?

"Un lapso de tiempo" es lo que se podría decir para comenzar una definición cualquiera, sí, pero ¿qué más?, ¿qué tiene que contener aquél?, ¿qué tiene que suceder en él para que, de alguna manera, lo acotemos en nuestra mente y lo guardemos entre nuestros recuerdos? "Un lapso de tiempo -continúa la RAE- más o menos largo que se singulariza por cualquier circunstancia". La longitud es lo que debe distinguir entre un "momento histórico" de uno "fugaz", o "de inspiración", por ejemplo. El motivo de este post son los últimos, esos que más abundan y que menos se pueden llegar a percibir y a disfrutar, de los que Will Hoffman ha reunido un buen conjunto que sirve como contenido en su cortometraje Moments (2009), una maravilla de la fotografía y del montaje por la que emociona dejarse llevar.



- Simpleza extraordinaria -

Su autor, de 23 años, rodó todas las tomas del corto durante doce días y en diferentes localizaciones. Son instantes conmovedores, retratados y engarzados de forma sutil, que, a pesar de no ir acompañados de ninguna voz, logran mostrar una historia. La de los pequeños momentos cotidianos que se nos escapan, y que parece que al juntarse, como hace magistralmente Will Hoffman, recobran su poder y nos recuerdan su implícita importancia.

Parece ser que su inspiración vino con la lectura de una obra de David Eagleman, un neurocientífico experto en percepción y sinestesia, que hasta ha aparecido alguna noche en La 2 enredándose junto a Punset. El libro es Sum, publicado en España con la coletilla de Cuarenta historias desde la otra vida. Y me lo creo. Una de las propuestas que dejó este científico durante su aparición en el programa 2o de Redes fue la siguiente:
"Si quieres que parezca que tu vida ha durado más, lo que tienes que hacer es perseguir cosas nuevas, necesitas probar cosas nuevas todo el tiempo, conducir por un camino distinto cuando vuelvas a casa... Si siempre almacenas recuerdos nuevos, parecerá que tu vida ha sido más larga".
Comienza un nuevo curso, otro nuevo periodo en uno de los contextos más sugerentes que conozco, quizás, en el que más cosas nuevas se ofrecen para probar.

3 comentarios :

Carmenchu dijo...

Realmente precioso. ¡Gracias ¡

Un momento : me recordo al concepto de la relatividad de Einstein.

¡Oye ¡ si pruebas algo y no te satisface. A lo mejor pasa cómo con la tónica (bebida)...

Te deseo que encuentres muchos delicatessen.

Un abrazo

Alejandro dijo...

Hola

Muy bueno el corto, y el tema. Llevo unos días rumiando el tema de mi primer post de la temporada (menuda responsabilidad ;) y la verdad es que en cierta manera se relacionaba un poco con esto de los momentos, reflexionar sobre los irrepetibles momentos del curso anterior, y la expectativa de los nuevos momentos que están por venir. A ver si lo termino. .

Mientras te leía, pensaba en Alan Fogel y un modelo que tiene que siempreme ha parecido muy interesante.

Describe tres escalas temporales para hacer uso de la experiencia personal, en concreto para experimentar la sensación de continuidad y coherencia personal a lo largo del tiempo.

La primera es la de los EVENTOS, que para él duran microsegundos o segundos. Formadas por emociones de orientación, las típicas sensaciones básicas de acercamiento o evitación, atracción/rechazo hacia algo o alguien. En sí supone una pura "experienciación". Cuando emerge una pauta identificable a partir de dicha experiencia, tenemos el evento. El EVENTO sería para Fogel algo así, cogiendo ideas de Kegan, como objetivar la experiencia subjetiva dinámica. Tener una vivencia X, en ver de vivenciar subjetivamente algo. En ese sentido, según la DBM, sería como digitalizar un poco el flujo de la experiencia continua. las ORIENTACIONES básicas se relacionan con el flujo de la experiencia más básico. Los EVENTOS son más estables, y se relacionan más con el ser, la conciencia de 'ser', no tanto con ese proceso dinámico de 'llegar a ser' más orientacional.


Luego tenemos los MARCOS, que emplean una escala temporal de minutos u horas, el tiempo requerido para que las orientaciones se estructuren en una pauta secuencial de comunicación. De este modo, los marcos son pautas formadas a partir de secuencias de eventos. Es durante esta escala temporal que los individuos pueden tomar conciencia de su papel activo a la hora de construir dicha pauta, de la que por lo tanto, son autores. Esta “autoría” emerge gracias a la narrativa construida por el individuo, narrativa que conectaría de manera significativa los diferentes eventos, produciendo un sentido de coherencia.

Luego sigo.

Alejandro dijo...

Continuación....

Según Forel (2001, p.103) las emociones que surgen a partir de la construcción de dicha narrativa, establecen un significado personal de carácter relacional. Ejemplos de dichas emociones serían sentir: amor VS odio; respeto VS desprecio; seguridad VS inseguridad; compañia VS soledad; orgullo VS vergüenza. La escala temporal de las narrativas en la construcción de los marcos, permite al sujeto, que sea consciente de un sentido de autoría de carácter activo.

El tercer momento temporal es el del DESARROLLO, a lo largo de años, supone el período temporal requerido y necesario para que los individuos tengan un sentido de aquellos aspectos de sí mismos realmente duraderos: algo muy relacionado pues con su identidad. Cualquier ejemplo particular de marco, implica la reactivación de pautas similares que han tenido lugar en el pasado, así como la posibilidad, por parte del individuo, de percibir las similitudes entre la experiencia actual del self y las experiencias pasadas del self. Las emociones involucradas ahora tienen que ver con experimentar armonía o conflicto; satisfacción o insatisfacción con uno mismo a lo largo del tiempo.

Cada tipo de procesos de cambio o de transiciones entre estas escalas temporales, produciría una emoción característica. La transición de una experiencia de orientación a un evento, que puede ocurrir en microsegundos o segundos, produce emociones orientacionales tales como aprobación VS rechazo. De eventos a marcos, que puede llevar minutos u horas, produce emociones narrativas tales como odio VS amor; respeto VS desprecio; seguridad VS inseguridad; orgullo VS vergüenza. De la comparación entre diferentes marcos (en una escala evolutiva o de desarrollo), que necesita meses o años para que ocurra, surgen las llamadas “emociones referenciales”: armonía VS conflicto; satisfacción VS insatisfacción; aprobación VS desaprobación; logro VS fracaso.


Bueno, pues en esto pensaba cuando leí tu post, y veía el corto. La mayoría son en sí buenos ejemplos de eventos, principalmente, aunque dependiendo de su significado, pueden pasar a marcos, ¿no? Dependiendo de su significado aún más amplio, y las narrativas resultantes, podrían formar parte de ese sentido más amplio para el autor, que es el Desarrollo.

Lo interesante, es que, realmente, lo único que hay son esas experiencias básicas, analógicas. Esos momentos básicos lo es todo. Por eso, si eres más sensible a notar ese fluir experiencial básico, es fácil producir la sensación de vivir con más intensidad, ese kairós o sentido cualitativo del tiempo, más vivo, largo, o significativo. Pero claro, es fácil pasarlo por alto, y quedarnos en los hábitos de pautas ya construidas, automatizadas, que como tal, hacen que todo pase muy rápido. Al estar automatizado, no lo procesamos activamente. De ahí que dé la sensación de pasar muy muy rápido. Es muy difícil, quedarse en ese primer nivel de los EVENTOS, y muy fácil empezar a subir de nivel de abstracción. Ventajas e inconvenientes de nuestras mentes desarrolladas, ja... imagino.

Bueno, David, muchas gracias por la reflexión que me has suscitado.

Fogel, A. (2001). A relational perspective on the development of self and emotion. In
H. A. Bosma & E. S. Kunnen (Eds.), Identity and emotions: Development through selforganization.
Cambridge University Press.