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4/9/11

Step inside



The Delgados - Coming from the cold. Un nuevo curso arranca.

4/9/10

¿Qué es un momento?

"Un lapso de tiempo" es lo que se podría decir para comenzar una definición cualquiera, sí, pero ¿qué más?, ¿qué tiene que contener aquél?, ¿qué tiene que suceder en él para que, de alguna manera, lo acotemos en nuestra mente y lo guardemos entre nuestros recuerdos? "Un lapso de tiempo -continúa la RAE- más o menos largo que se singulariza por cualquier circunstancia". La longitud es lo que debe distinguir entre un "momento histórico" de uno "fugaz", o "de inspiración", por ejemplo. El motivo de este post son los últimos, esos que más abundan y que menos se pueden llegar a percibir y a disfrutar, de los que Will Hoffman ha reunido un buen conjunto que sirve como contenido en su cortometraje Moments (2009), una maravilla de la fotografía y del montaje por la que emociona dejarse llevar.



- Simpleza extraordinaria -

Su autor, de 23 años, rodó todas las tomas del corto durante doce días y en diferentes localizaciones. Son instantes conmovedores, retratados y engarzados de forma sutil, que, a pesar de no ir acompañados de ninguna voz, logran mostrar una historia. La de los pequeños momentos cotidianos que se nos escapan, y que parece que al juntarse, como hace magistralmente Will Hoffman, recobran su poder y nos recuerdan su implícita importancia.

Parece ser que su inspiración vino con la lectura de una obra de David Eagleman, un neurocientífico experto en percepción y sinestesia, que hasta ha aparecido alguna noche en La 2 enredándose junto a Punset. El libro es Sum, publicado en España con la coletilla de Cuarenta historias desde la otra vida. Y me lo creo. Una de las propuestas que dejó este científico durante su aparición en el programa 2o de Redes fue la siguiente:
"Si quieres que parezca que tu vida ha durado más, lo que tienes que hacer es perseguir cosas nuevas, necesitas probar cosas nuevas todo el tiempo, conducir por un camino distinto cuando vuelvas a casa... Si siempre almacenas recuerdos nuevos, parecerá que tu vida ha sido más larga".
Comienza un nuevo curso, otro nuevo periodo en uno de los contextos más sugerentes que conozco, quizás, en el que más cosas nuevas se ofrecen para probar.

27/10/09

El mejor guión

Es tiempo de soterrar, bajo nuevos escritos y dulces momentos de lucidez, caras, que hay incluso a quienes les producen miedo, problemas matemáticos, que nos dejan en evidencia, y demás artículos de tiempos no muy lejanos que se han encargado de custodiar nuestros blogs a lo largo del verano. Es tiempo de calurosas bienvenidas, presentaciones, reencuentros y de intentos de esbozar lo que será el nuevo (presente ya, pues en realidad esto debería haberlo escrito hace unas semanas) curso.


Un guión, en cierto modo, es una forma de esbozo de algo que aún esta por hacerse realidad. Y es que, aunque pertenezca a mi amado mundo cinematográfico, no puedo evitar tomar este concepto para describir lo me supone el albor de este curso.

Resulta muy difícil no ilusionarse y no sentirse agradecido al destino cuando confluyen tantos elementos novedosos y sugerentes. Nuevos lugares, nuevas metas, nuevas personas, nuevos horizontes y faros con los que guiarnos, reencuentros, o redescubrimientos, de personas ya conocidas que vienen a mejorar el enfoque con que disfrutarlas, nuevas sesiones de jazz, nuevos aparcamientos que buscar... Todo ello supone, en definitiva, retos y a la vez posibilidades de aprendizaje.

Potenciales elementos gracias a los que crecer y que, en este caso, vienen a ser la unidad de medida de un buen guión, tal como en el guión cinematográfico lo son las salas de cine llenas, las críticas favorables, el reconocimiento del gremio, los premios en los festivales, o todo ello junto.

De momento, los primero minutos de la obra son inmejorables, quizás incluso demasiado altos. Tan elevados como para suponer que será difícil que se sostenga el mismo nivel a lo largo del metraje. Pero, como es sabido, las buenas obras, para no agotar al espectador, deben alternar momentos intensos con otros más relajados y menos estimulantes.

Entre dichos minutos ya saboreados se encuentra, por ejemplo, una experiencia de aprendizaje cooperativo que ha sido tan fructífera que aún sigue dejando caer en mi cocorota algunos frutos maduros que hacen excitarse al paladar de mi conciencia. ¿Aún nos empeñamos en dividir los entornos y las experiencias de aprendizaje bajo las etiquetas de "formal" y "no formal"? ¿Hemos caído en la cuenta del papel que pueden llegar a tener las experiencias "no formales" dentro de sus antónimas? Difuminemos las fronteras y llegaremos a ver con más nitidez el cuadro completo. Es mi propuesta, o mejor dicho, una de ellas.

Por otra parte, e incluso insertada dentro de los anteriores minutos, se encuentra la agradable sensación que produce el redescubrimiento de personas ya conocidas. Nuevos ángulos desde donde observarlas, nuevos encuadres, nuevos filtros de colores, nuevas posibilidades, en defintiva, que me otorgan de seguir mejorando como persona. Gracias, pues.
¿Quizás demasiados ingredientes? ¿quizás demasiado sabrosos y estimulantes todos estos elementos como para combinarse exitosamente? No lo sé. Esto es lo mismo que dicen que le sucede a Ágora, el homenaje que Alejandro Amenabar, un gran director español, hace a uno de mis referentes como ser humano, Carl Sagan (juro que lo del pelo no es intencionado), lo cual, dicho sea de paso no será óbice para dejar de ver esta obra.

La que no falla en ingredientes, y casi diría que en nada, es la obra maestra, una de tantas, del gran Alfred Hitchcock, The Man Who Knew Too Much. Remake too much mejorado de la obra homónima que rodó en 1934 en Inglaterra. En la más reciente, la de 1956 rodada en Hollywood y en Tecnicolor, se encuentra la canción que interpreta Doris Day que mejor puede definir, y que de hecho hace con una asombrosa precisión, el panorama que vislumbro desde aquí, el albor del nuevo curso que, por otra parte, es el último. Es como ver un amanecer mientas te acercas a la pronunciada cascada de un río. 

24/9/07

La primera reflexión

Hola a todos.

La verdad es que estoy entusiasmado con esta nueva forma de compartir el conocimiento que hemos puesto en marcha en estas asignaturas. Creo que, en cierto modo, es mirar al futuro ya que las nuevas tecnologías cada vez están más presentes y nos dan nuevas posibilidades, como esta.

Algunos compañeros ya son profesionales de la educación, yo me considero un proyecto aún, y para los que estamos en este grupo creo que este tipo de experiencias nos viene muy bien para formarnos, tanto en las asignaturas que ahora cursamos, como en las que impartiremos en un futuro, espero, no muy lejano.